DANIEL BUM
CLC ARTE
CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ
Daniel Bum (Villena, 1994), presente en el espacio de la galería CLC ARTE, desarrolla su práctica pictórica dentro de la nueva figuración. Su obra construye un territorio híbrido donde convergen influencias del art brut, la estética naif, el manga y el arte urbano. Sus lienzos están habitados por figuras solitarias con gestos mínimos y miradas ausentes que transmiten vulnerabilidad y tensión. Estos personajes revelan una dimensión enigmática, marcada por la ambivalencia entre lo cercano y lo distante, lo tierno y lo inquietante. Esta dualidad se convierte en uno de los ejes expresivos de su trabajo, generando una atmósfera emocional cargada y resonante que interpela directamente al espectador.
DANIEL BUM
CLC ARTE
CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ
Daniel Bum (Villena, 1994), presente en el espacio de la galería CLC ARTE, desarrolla su práctica pictórica dentro de la nueva figuración. Su obra construye un territorio híbrido donde convergen influencias del art brut, la estética naif, el manga y el arte urbano. Sus lienzos están habitados por figuras solitarias con gestos mínimos y miradas ausentes que transmiten vulnerabilidad y tensión. Estos personajes revelan una dimensión enigmática, marcada por la ambivalencia entre lo cercano y lo distante, lo tierno y lo inquietante. Esta dualidad se convierte en uno de los ejes expresivos de su trabajo, generando una atmósfera emocional cargada y resonante que interpela directamente al espectador.
«Mi pintura parte de lo autobiográfico, de la memoria y de situaciones que he vivido y que han sido bastante traumáticas para mí.
– Daniel Bum –
«Mi pintura parte de lo autobiográfico, de la memoria y de situaciones que he vivido y que han sido bastante traumáticas para mí.
– Daniel Bum –
La figura humana aparece con frecuencia en tus obras: frontal, silenciosa, suspendida. ¿Qué te interesa de esa presencia que parece a la vez afirmativa y ausente?
No diría que me interesa nada en especial. Empecé a pintar esta figura porque había emociones que no lograba comprender y había un sentimiento que me era muy difícil de digerir. Este personaje surgió en un momento bastante complicado para mí, y el hecho de hacerlo y volver a hacerlo, repetirlo una y otra vez, hizo que durante el proceso no me sintiera tan solo. Al mismo tiempo me mantenía fresco y me conectaba con el niño interior que en ese momento estaba roto, y me hizo pasar el trago un poquito menos amargo.
La figura humana aparece con frecuencia en tus obras: frontal, silenciosa, suspendida. ¿Qué te interesa de esa presencia que parece a la vez afirmativa y ausente?
No diría que me interesa nada en especial. Empecé a pintar esta figura porque había emociones que no lograba comprender y había un sentimiento que me era muy difícil de digerir. Este personaje surgió en un momento bastante complicado para mí, y el hecho de hacerlo y volver a hacerlo, repetirlo una y otra vez, hizo que durante el proceso no me sintiera tan solo. Al mismo tiempo me mantenía fresco y me conectaba con el niño interior que en ese momento estaba roto, y me hizo pasar el trago un poquito menos amargo.

«PINTOR DE NOCHE», 2025
Acrílico sobre lienzo
37 x 27 cm

«LA SOMBRA», 2025
Acrílico y carbón sobre lienzo
81 x 65 cm.

«PINTOR DE NOCHE», 2025
Acrílico sobre lienzo
37 x 27 cm

«LA SOMBRA», 2025
Acrílico y carbón sobre lienzo
81 x 65 cm.
Hay en tu trabajo una dimensión afectiva muy fuerte, pero también una distancia calculada, una especie de frialdad formal. ¿Qué papel juega esa tensión entre emoción y contención?
No sabría decir exactamente qué papel juega esa tensión. Mi pintura parte de lo autobiográfico, de la memoria y de situaciones que he vivido y que han sido bastante traumáticas para mí. Quizá, como mecanismo de protección —para que no se pueda acceder directamente a esa vulnerabilidad o para que no resulte dañina— aparece esa distancia de manera inconsciente. No es algo planificado ni controlado; simplemente surge y está ahí.
Hay en tu trabajo una dimensión afectiva muy fuerte, pero también una distancia calculada, una especie de frialdad formal. ¿Qué papel juega esa tensión entre emoción y contención?
No sabría decir exactamente qué papel juega esa tensión. Mi pintura parte de lo autobiográfico, de la memoria y de situaciones que he vivido y que han sido bastante traumáticas para mí. Quizá, como mecanismo de protección —para que no se pueda acceder directamente a esa vulnerabilidad o para que no resulte dañina— aparece esa distancia de manera inconsciente. No es algo planificado ni controlado; simplemente surge y está ahí.

«LARGA NOCHE», 2024
Óleo, acrílico y carbón sobre lienzo
160 x 200 cm

«LARGA NOCHE», 2024
Óleo, acrílico y carbón sobre lienzo
160 x 200 cm
Tu lenguaje plástico oscila entre lo ingenuo y lo inquietante, lo próximo y lo extraño. ¿Cómo conviven para ti esas tensiones, y qué función cumplen dentro de tu búsqueda visual?
Pues creo que tal cual soy yo. No podría convivir lo uno sin lo otro. No podría existir lo ingenuo sin lo inquietante; para mí van necesariamente de la mano. Me atrae mucho lo misterioso y el acto de pintar cosas que ni yo mismo comprendo del todo. Muchas de las expresiones o de los retratos que realizo surgen del inconsciente, no están planificados. Es a posteriori cuando empiezo a entenderlos, y casi nunca de manera inmediata. Siempre pasa un tiempo considerable hasta que puedo reconocer cómo estaba yo en ese momento en el que los hice.

«EL NIÑO», 2025
Óleo y acrílico sobre lino
81 x 65 cm

«CRUCIFIXIÓN», 2025
Acrílico y carbón sobre lienzo
41 x 33 cm

«SANTITO», 2025
Óleo sobre lienzo
81 x 65 cm
“Me interesa la incertidumbre; tenerlo todo bajo control me resulta bastante aburrido.”
– Daniel Bum –
Tu lenguaje plástico oscila entre lo ingenuo y lo inquietante, lo próximo y lo extraño. ¿Cómo conviven para ti esas tensiones, y qué función cumplen dentro de tu búsqueda visual?
Pues creo que tal cual soy yo. No podría convivir lo uno sin lo otro. No podría existir lo ingenuo sin lo inquietante; para mí van necesariamente de la mano. Me atrae mucho lo misterioso y el acto de pintar cosas que ni yo mismo comprendo del todo. Muchas de las expresiones o de los retratos que realizo surgen del inconsciente, no están planificados. Es a posteriori cuando empiezo a entenderlos, y casi nunca de manera inmediata. Siempre pasa un tiempo considerable hasta que puedo reconocer cómo estaba yo en ese momento en el que los hice.

«EL NIÑO», 2025
Óleo y acrílico sobre lino
81 x 65 cm

«CRUCIFIXIÓN», 2025
Acrílico y carbón sobre lienzo
41 x 33 cm

«SANTITO», 2025
Óleo sobre lienzo
81 x 65 cm
“Me interesa la incertidumbre; tenerlo todo bajo control me resulta bastante aburrido.”
– Daniel Bum –
La sencillez formal de tus imágenes no parece una cuestión de economía, sino de concentración. ¿Qué tipo de verdad estética crees que puede alcanzar la pintura cuando se despoja de todo lo accesorio?
No sabría decir qué verdad estética hay detrás de esa sencillez. Lo que sí sé es que es algo que necesito para estar en calma. Me abruma cuando hay demasiadas cosas en el cuadro, y desde siempre me ha llamado la atención lo mínimo, cuando hay poco, cuando casi no hay nada. Creo que ese despojamiento me permite acercarme a la pintura desde otro estado, más concentrado, más silencioso. No sabría explicarlo del todo, pero es ahí donde siento que puedo trabajar con mayor claridad.
La sencillez formal de tus imágenes no parece una cuestión de economía, sino de concentración. ¿Qué tipo de verdad estética crees que puede alcanzar la pintura cuando se despoja de todo lo accesorio?
No sabría decir qué verdad estética hay detrás de esa sencillez. Lo que sí sé es que es algo que necesito para estar en calma. Me abruma cuando hay demasiadas cosas en el cuadro, y desde siempre me ha llamado la atención lo mínimo, cuando hay poco, cuando casi no hay nada. Creo que ese despojamiento me permite acercarme a la pintura desde otro estado, más concentrado, más silencioso. No sabría explicarlo del todo, pero es ahí donde siento que puedo trabajar con mayor claridad.

«LA GRAN CABEZA», 2025
Óleo y acrílico sobre lienzo
240 x 200 cm

«EL ABRAZO», 2024
Óleo, acrílico y carbón sobre lienzo
200 x 160 cm

«LA GRAN CABEZA», 2025
Óleo y acrílico sobre lienzo
240 x 200 cm

«EL ABRAZO», 2024
Óleo, acrílico y carbón sobre lienzo
200 x 160 cm
¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?
Normalmente me siento más cómodo dejando espacio a lo inesperado. Me interesa la incertidumbre; tenerlo todo bajo control me resulta bastante aburrido. Lo he intentado en algunas ocasiones, sobre todo cuando me he propuesto trabajar en series muy planificadas, con bocetos cerrados que luego quería trasladar a la pintura, pero no era algo con lo que me identificara. Sentía que desaparecía una parte fundamental del proceso: el juego, ese espacio en el que la pintura puede sorprenderme a mí mismo. Por eso no suelo planificar demasiado y, cuando lo hago, es de una manera muy sencilla: algunas líneas, algún plano de color. Prefiero que sea en el propio cuadro donde suceda todo.

¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?
Normalmente me siento más cómodo dejando espacio a lo inesperado. Me interesa la incertidumbre; tenerlo todo bajo control me resulta bastante aburrido. Lo he intentado en algunas ocasiones, sobre todo cuando me he propuesto trabajar en series muy planificadas, con bocetos cerrados que luego quería trasladar a la pintura, pero no era algo con lo que me identificara.

Sentía que desaparecía una parte fundamental del proceso: el juego, ese espacio en el que la pintura puede sorprenderme a mí mismo. Por eso no suelo planificar demasiado y, cuando lo hago, es de una manera muy sencilla: algunas líneas, algún plano de color. Prefiero que sea en el propio cuadro donde suceda todo.
Sobre el artista
DANIEL BUM
Villena, 1994
Es un pintor que vive y trabaja en Valencia. Estudió Bellas Artes en la UPV, aunque no completó su etapa académica y decidió continuar su formación artística de forma autodidacta. Su trabajo pictórico se desarrolla dentro de la nueva figuración, con una estética naif y un imaginario reconocible que surge de una cotidianidad inventada. Sus obras no ilustran escenas reales, sino que reformulan vivencias, emociones y pensamientos a través de una narrativa visual directa, en la que la memoria de lo vivido se mezcla con lo simbólico y lo ficticio. Ha participado en exposiciones y ferias de arte como Obertura Carabanchel 2025, Apertura Madrid 2025 junto a la galería Valenciana CLC arte. Ese mismo año formó parte de Zokei, junto a CLC ARTE. En 2024 inauguró su primera exposición individual Mamá, estoy bien, en Valencia. Ese mismo año participó en Detrás de la Piel, en el festival de arte contemporáneo FIC, en Villena.
Sobre el artista
DANIEL BUM
Villena, 1994
Es un pintor que vive y trabaja en Valencia. Estudió Bellas Artes en la UPV, aunque no completó su etapa académica y decidió continuar su formación artística de forma autodidacta. Su trabajo pictórico se desarrolla dentro de la nueva figuración, con una estética naif y un imaginario reconocible que surge de una cotidianidad inventada. Sus obras no ilustran escenas reales, sino que reformulan vivencias, emociones y pensamientos a través de una narrativa visual directa, en la que la memoria de lo vivido se mezcla con lo simbólico y lo ficticio. Ha participado en exposiciones y ferias de arte como Obertura Carabanchel 2025, Apertura Madrid 2025 junto a la galería Valenciana CLC arte. Ese mismo año formó parte de Zokei, junto a CLC ARTE. En 2024 inauguró su primera exposición individual Mamá, estoy bien, en Valencia. Ese mismo año participó en Detrás de la Piel, en el festival de arte contemporáneo FIC, en Villena.

