DIMASLA (Diana + Álvaro)
GALERÍA LA MERCERÍA
CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ
DIMASLA (Valencia, 2018) es el colectivo artístico formado por Diana Lozano y Álvaro Jaén, representado por Galería La Mercería en Art Madrid’26. Su práctica se centra en la exploración de formas de habitar y relacionarse con el mundo de manera equilibrada y consciente, entendiendo la creación artística como un proceso de aprendizaje del entorno y de construcción de vínculos éticos y sostenibles.
Desde una reflexión sobre la realidad como una red interconectada entre seres, espacios y objetos, DIMASLA desarrolla proyectos basados en la co-creación con el entorno, donde la atmósfera, la flora, la fauna o el paso de las estaciones actúan como agentes activos del proceso creativo. Inspirados por pensadores como Jean-Luc Nancy, Gaston Bachelard y John Dewey, su trabajo plantea una relación directa entre experiencia, paisaje y pintura, como se evidencia en proyectos como Mono no aware.
Ambos artistas cuentan con formación en Bellas Artes y un Máster en Producción Artística por la Universitat Politècnica de València, complementado con estancias en Italia y Chile. Su trayectoria ha sido reconocida con premios como el 1º Premio de Pintura de la Universidad de Murcia (2025), el Premio Arte en la Casa Bardín (2023) y las Ayudas del Ministerio de Cultura (2020). Han realizado exposiciones individuales en Valencia y Alicante, participado en ferias internacionales como Art Basel Miami Beach y Untitled Miami, y formado parte del RinkoKaku Project en Japón. Su obra se encuentra en colecciones como la Generalitat Valenciana, DKV, Banc Sabadell, la Fundación Gabarrón y la Universidad de Murcia.
DIMASLA
(Diana + Álvaro)
GALERÍA LA MERCERÍA
CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ
DIMASLA (Valencia, 2018) es el colectivo artístico formado por Diana Lozano y Álvaro Jaén, representado por Galería La Mercería en Art Madrid’26. Su práctica se centra en la exploración de formas de habitar y relacionarse con el mundo de manera equilibrada y consciente, entendiendo la creación artística como un proceso de aprendizaje del entorno y de construcción de vínculos éticos y sostenibles.
Desde una reflexión sobre la realidad como una red interconectada entre seres, espacios y objetos, DIMASLA desarrolla proyectos basados en la co-creación con el entorno, donde la atmósfera, la flora, la fauna o el paso de las estaciones actúan como agentes activos del proceso creativo. Inspirados por pensadores como Jean-Luc Nancy, Gaston Bachelard y John Dewey, su trabajo plantea una relación directa entre experiencia, paisaje y pintura, como se evidencia en proyectos como Mono no aware.
Ambos artistas cuentan con formación en Bellas Artes y un Máster en Producción Artística por la Universitat Politècnica de València, complementado con estancias en Italia y Chile. Su trayectoria ha sido reconocida con premios como el 1º Premio de Pintura de la Universidad de Murcia (2025), el Premio Arte en la Casa Bardín (2023) y las Ayudas del Ministerio de Cultura (2020). Han realizado exposiciones individuales en Valencia y Alicante, participado en ferias internacionales como Art Basel Miami Beach y Untitled Miami, y formado parte del RinkoKaku Project en Japón. Su obra se encuentra en colecciones como la Generalitat Valenciana, DKV, Banc Sabadell, la Fundación Gabarrón y la Universidad de Murcia.
«Para nosotros, tanto lo inesperado como el error forman parte de la complejidad del mundo, y en ello encontramos una belleza natural.»
– DIMASLA –
«Para nosotros, tanto lo inesperado como el error forman parte de la complejidad del mundo, y en ello encontramos una belleza natural.»
– DIMASLA –
En un momento histórico marcado por la velocidad y la sobreproducción de imágenes, vuestro trabajo parece reivindicar la lentitud y la escucha como formas de resistencia. ¿Podría decirse que vuestra práctica propone un modo de reaprender el tiempo desde la experiencia estética?
Diana: Sí, pero más que resistencia o reivindicación, es conciliación, es amor. Parece lentitud, pero es detenimiento, es reflexión. Ocupar el tiempo desde la contemplación o la escucha es una manera de sentir. La experiencia estética nos lleva a un camino de reflexión sobre lo que hay fuera y lo que hay dentro.
En un momento histórico marcado por la velocidad y la sobreproducción de imágenes, vuestro trabajo parece reivindicar la lentitud y la escucha como formas de resistencia. ¿Podría decirse que vuestra práctica propone un modo de reaprender el tiempo desde la experiencia estética?
Diana: Sí, pero más que resistencia o reivindicación, es conciliación, es amor. Parece lentitud, pero es detenimiento, es reflexión. Ocupar el tiempo desde la contemplación o la escucha es una manera de sentir. La experiencia estética nos lleva a un camino de reflexión sobre lo que hay fuera y lo que hay dentro.

«GERMEN IMPECABLE». 2021/2025
Rocío, lluvia, sol, viento, esparteina y polen de flores silvestres sobre acrílico en tela de algodón natural expuesto en manto de esparto, dolomitas y silex durante dos meses. Tela restaurada y cosida con hilos de colores en bastidor de madera.
162 cm x 114 cm x 3 cm

«A VECES LAS MONTAÑAS TAMBIEN LLORAN III». 2021
Desprendimiento de rocas caliza, sol, lluvia, viento, resina de pino sobre acrílico en tela de algodón natural, expuesta en manto de esparto y caliza durante dos meses.
195 cm x 130 cm x 3 cm

«GERMEN IMPECABLE». 2021/2025
Rocío, lluvia, sol, viento, esparteina y polen de flores silvestres sobre acrílico en tela de algodón natural expuesto en manto de esparto, dolomitas y silex durante dos meses. Tela restaurada y cosida con hilos de colores en bastidor de madera.
162 cm x 114 cm x 3 cm

«A VECES LAS MONTAÑAS TAMBIEN LLORAN III». 2021
Desprendimiento de rocas caliza, sol, lluvia, viento, resina de pino sobre acrílico en tela de algodón natural, expuesta en manto de esparto y caliza durante dos meses.
195 cm x 130 cm x 3 cm
El territorio no aparece en vuestra obra como un fondo o un escenario, sino como un interlocutor. ¿Cómo se negocia esa conversación entre la voluntad del artista y la voz del lugar, cuando el paisaje mismo participa del proceso creativo?
Álvaro: Para nosotros el paisaje es como un compañero de vida o un amigo cómplice, y lógicamente es una relación íntima que se extiende a nuestra práctica. Vamos a visitarlo, a estar con él, a co-crear juntos. Entablamos una conversación que va más allá de la estética; son conversaciones llenas de acción, contemplación, comprensión y respeto.
Al final, de algún modo, él se expresa a través del material y nosotros respetamos todas sus cuestiones, valorando al mismo tiempo aquello que nos inquieta, nos produce y nos estimula en torno a esta relación.
El territorio no aparece en vuestra obra como un fondo o un escenario, sino como un interlocutor. ¿Cómo se negocia esa conversación entre la voluntad del artista y la voz del lugar, cuando el paisaje mismo participa del proceso creativo?
Álvaro: Para nosotros el paisaje es como un compañero de vida o un amigo cómplice, y lógicamente es una relación íntima que se extiende a nuestra práctica. Vamos a visitarlo, a estar con él, a co-crear juntos. Entablamos una conversación que va más allá de la estética; son conversaciones llenas de acción, contemplación, comprensión y respeto.
Al final, de algún modo, él se expresa a través del material y nosotros respetamos todas sus cuestiones, valorando al mismo tiempo aquello que nos inquieta, nos produce y nos estimula en torno a esta relación.

«LA CONQUISTA DE LOS CONEJOS I & II.». 2021
Urea de conejo, polen de flores de romero, tomillo y lavanda, lluvia, viento y sol sobre acrílico en tela de algodón natural. Expuesto en pinocha, dolomita y caliza durante dos meses.
195 cm x 260 cm x 3 cm

«LA CONQUISTA DE LOS CONEJOS I & II.». 2021
Urea de conejo, polen de flores de romero, tomillo y lavanda, lluvia, viento y sol sobre acrílico en tela de algodón natural. Expuesto en pinocha, dolomita y caliza durante dos meses.
195 cm x 260 cm x 3 cm
En vuestro modo de hacer se intuye una ética de la exposición: exponerse al entorno, al clima, al otro, a lo impredecible. ¿Hasta qué punto esa vulnerabilidad es también una forma de conocimiento?
Diana: Para nosotros esa vulnerabilidad nos enseña mucho, sobre todo humildad. Cuando estamos ahí fuera y sentimos el frío, la lluvia o el sol, nos damos cuenta de lo pequeños e insignificantes que somos en comparación a la grandeza y la fuerza de la naturaleza.
Entonces, sí; consideramos esa vulnerabilidad como una fuente profunda de conocimiento que nos ayuda, entre otras muchas cosas, a despojarnos del ego y a entender que solo somos una pequeña parte de un entramado mucho más complejo.

«LA CONQUISTA DE LOS CONEJOS I & II.». 2021
Proceso

«MALEZA SIN MALICIA», 2021/2025
Proceso

«EL ZORRO Y SUS CAMELOS», 2022
Detalle
«Para nosotros el paisaje es como un compañero de vida o un amigo cómplice, y lógicamente es una relación íntima que se extiende a nuestra práctica.»
– DIMASLA –
En vuestro modo de hacer se intuye una ética de la exposición: exponerse al entorno, al clima, al otro, a lo impredecible. ¿Hasta qué punto esa vulnerabilidad es también una forma de conocimiento?
Diana: Para nosotros esa vulnerabilidad nos enseña mucho, sobre todo humildad. Cuando estamos ahí fuera y sentimos el frío, la lluvia o el sol, nos damos cuenta de lo pequeños e insignificantes que somos en comparación a la grandeza y la fuerza de la naturaleza. Entonces, sí; consideramos esa vulnerabilidad como una fuente profunda de conocimiento que nos ayuda, entre otras muchas cosas, a despojarnos del ego y a entender que solo somos una pequeña parte de un entramado mucho más complejo.

«LA CONQUISTA DE LOS CONEJOS I & II.». 2021
Proceso

«MALEZA SIN MALICIA», 2021/2025
Proceso

«EL ZORRO Y SUS CAMELOS», 2022
Detalle
«Para nosotros el paisaje es como un compañero de vida o un amigo cómplice, y lógicamente es una relación íntima que se extiende a nuestra práctica.»
– DIMASLA –
Vuestras obras a menudo emergen de procesos prolongados de exposición al medio. ¿Podría pensarse que la materia -las telas, los pigmentos, los rastros del entorno- actúa como una memoria que el tiempo escribe sobre vosotros tanto como vosotros sobre ella?
Álvaro: Esto da para una conversación larga sentados en una piedra; sería bastante estimulante. A ver, si las experiencias moldean el interior de las personas y esto nos hace ser quienes somos en un momento presente, diría que sí, sobre todo a lo primero.
Salir de nuestra zona de confort nos ha llevado a aprender de la perseverancia de las plantas, la calma geológica de las montañas, y con ello a reconciliarnos con el tiempo, el entorno, la naturaleza, con nosotros mismos e incluso con nuestra propia práctica. Igual que las telas guardan la memoria del lugar, nosotros reaprendimos a poner detenimiento y comprensión. Al final, es una manera de profundizar en el sentir.
Vuestras obras a menudo emergen de procesos prolongados de exposición al medio. ¿Podría pensarse que la materia -las telas, los pigmentos, los rastros del entorno- actúa como una memoria que el tiempo escribe sobre vosotros tanto como vosotros sobre ella?
Álvaro: Esto da para una conversación larga sentados en una piedra; sería bastante estimulante. A ver, si las experiencias moldean el interior de las personas y esto nos hace ser quienes somos en un momento presente, diría que sí, sobre todo a lo primero.
Salir de nuestra zona de confort nos ha llevado a aprender de la perseverancia de las plantas, la calma geológica de las montañas, y con ello a reconciliarnos con el tiempo, el entorno, la naturaleza, con nosotros mismos e incluso con nuestra propia práctica. Igual que las telas guardan la memoria del lugar, nosotros reaprendimos a poner detenimiento y comprensión. Al final, es una manera de profundizar en el sentir.

«EL ZORRO Y SUS CAMELOS», 2022
Detalle

«A VECES LAS MONTAÑAS TAMBIEN LLORAN III», 2021
Proceso

«EL ZORRO Y SUS CAMELOS», 2022
Detalle

«A VECES LAS MONTAÑAS TAMBIEN LLORAN III», 2021
Proceso
¿Hasta qué punto planificáis vuestras obras y cuánto espacio dejáis para que ocurra lo inesperado o, incluso, al error?
Diana: Nuestra planificación se reduce a la hipótesis inicial. Elegimos los materiales, los colores, los lugares e incluso a veces la ubicación, pero dejamos todo el espacio posible para que ocurra lo inesperado. Al final se trata de eso, de que la naturaleza hable y que la vida suceda. Para nosotros, tanto lo inesperado como el error forman parte de la complejidad del mundo, y en ello encontramos una belleza natural.

¿Hasta qué punto planificáis vuestras obras y cuánto espacio dejáis para que ocurra lo inesperado o, incluso, al error?
Diana: Nuestra planificación se reduce a la hipótesis inicial. Elegimos los materiales, los colores, los lugares e incluso a veces la ubicación, pero dejamos todo el espacio posible para que ocurra lo inesperado. Al final se trata de eso, de que la naturaleza hable y que la vida suceda. Para nosotros, tanto lo inesperado como el error forman parte de la complejidad del mundo, y en ello encontramos una belleza natural.
Sobre los artistas
DIMASLA (DIANA + ÁLVARO)
Valencia, 2018
Es el colectivo formado por Diana Lozano y Álvaro Jaén, desarrolla su práctica a partir de una reflexión sobre cómo habitar el mundo de manera más equilibrada, entendiendo la realidad como una red interconectada entre seres, espacios y objetos. Inspirados por autores como Nancy, Bachelard y Dewey, su trabajo se basa en la co-creación con el entorno, donde elementos como la atmósfera, la flora, la fauna o el paso de las estaciones actúan como agentes activos. Proyectos como Mono no aware ejemplifican esta relación directa entre pintura y paisaje.
Con formación en Bellas Artes y un Máster en Producción Artística por la UPV, complementado con estancias en Italia y Chile, su trayectoria ha sido reconocida con premios como el 1º Premio de Pintura de la Universidad de Murcia (2025), el Premio Arte en la Casa Bardín (2023) y las Ayudas del Ministerio de Cultura (2020). Han realizado exposiciones individuales en Valencia y Alicante, participado en ferias como Art Basel Miami Beach y Untitled Miami, y formaron parte del RinkoKaku Project en Japón. Su obra figura en colecciones como la Generalitat Valenciana, DKV, Banc Sabadell, Fundación Gabarrón y la Universidad de Murcia.
Sobre los artistas
DIMASLA
(DIANA + ÁLVARO)
Valencia, 2018
Es el colectivo formado por Diana Lozano y Álvaro Jaén, desarrolla su práctica a partir de una reflexión sobre cómo habitar el mundo de manera más equilibrada, entendiendo la realidad como una red interconectada entre seres, espacios y objetos. Inspirados por autores como Nancy, Bachelard y Dewey, su trabajo se basa en la co-creación con el entorno, donde elementos como la atmósfera, la flora, la fauna o el paso de las estaciones actúan como agentes activos. Proyectos como Mono no aware ejemplifican esta relación directa entre pintura y paisaje.
Con formación en Bellas Artes y un Máster en Producción Artística por la UPV, complementado con estancias en Italia y Chile, su trayectoria ha sido reconocida con premios como el 1º Premio de Pintura de la Universidad de Murcia (2025), el Premio Arte en la Casa Bardín (2023) y las Ayudas del Ministerio de Cultura (2020). Han realizado exposiciones individuales en Valencia y Alicante, participado en ferias como Art Basel Miami Beach y Untitled Miami, y formaron parte del RinkoKaku Project en Japón. Su obra figura en colecciones como la Generalitat Valenciana, DKV, Banc Sabadell, Fundación Gabarrón y la Universidad de Murcia.

